Publicado en El Mundo, columna Mayoría selecta, 25 octubre 2026.

Javier Gomá Lanzón
La democracia occidental no es el mejor de los mundos posibles, pero sí el mejor de cuantos han existido nunca. Nadie históricamente informado elegiría volver a alguno de los sistemas del pasado perdiendo las ventajas del presente, superior en lo material y moral a todos los anteriores. En perspectiva comparada, no tiene sentido declararse antisistema. Lo cual no quiere decir que nuestro sistema democrático se haya completado plenamente y esté uno obligado a resignarse a sus muchos defectos. La protesta, la denuncia y la queja están justificadas, pero no para sustituir el actual sistema por otro que la realidad ha demostrado peor, sino para, sin salir del sistema, introducir en él mejoras con vistas a un modelo ideal de democracia que orienta el progreso futuro. Mirando este modelo, nuestro sistema es ciertamente muy imperfecto y debe reformarse, siempre que no se olvide que es el menos imperfecto de la historia.


