Publicado en El Mundo, columna Mayoría selecta, 24 mayo 2026.

Javier Gomá Lanzón
Tres postulados. Primero, lo más civilizado es que los conflictos se resuelvan, no por la fuerza, primando al poderoso sobre quien tiene razón, sino siguiendo un procedimiento pacífico establecido según un principio de justicia. Segundo, ese procedimiento justo ya está consolidado en países occidentales gracias al Estado de Derecho, mientras que en la esfera internacional se halla todavía pendiente de futuros desarrollos. Tercero, el procedimiento de resolución de conflictos internacionales no será una traslación mimética del Estado de Derecho nacional, sino una combinación original de Derecho (con fuentes invertidas: principios, costumbres y finalmente leyes escritas llamadas tratados) y de amistad entre naciones, cuya ruptura no es castigada con una sanción jurídica, sino con vergüenza, desprestigio y privación de los bienes de que disfrutan los amigos. Sentados estos postulados, ¿en qué lado te pones, lector? ¿Entre quienes ridiculizan el proyecto en construcción de un orden internacional o entre quienes lo secundan?


